Las enfermedades de la mujer no solo incluyen aquellas relacionadas con el género como los dolores menstruales, la endometriosis o los hongos vaginales. Existen otras afecciones y trastornos, entre los que encontramos la migraña, la osteoporosis y la fibromialgia que afectan especialmente a las mujeres. En el año 2001 la Organización Mundial de la Salud acuñó el término de medicina de género (o gender medicine), una rama que pretende entender desde los diferentes puntos de vista (biológico, social y cultural), el porqué determinadas enfermedades presentan una incidencia mucho mayor en mujeres que en hombres.

A continuación abordamos las enfermedades más frecuentes en mujeres, intentamos dar explicación a las diferencias respecto a los hombres y consejos para su prevención.

¿Qué enfermedades afectan más a la mujer?

Por una parte encontramos, obviamente, aquellas enfermedades exclusivas del género y ligadas a los órganos femeninos y por otra parte, aquellas que tienen una mayor incidencia en mujeres, ya sea por causas biológicas, sociales y/o culturales.

Por lo que respecta a los problemas de salud y las enfermedades exclusivas del género, las podemos catalogar en diferentes grupos:

  • Trastornos ginecológicos, entre los que encontramos: menstruación e irregularidades menstruales, menopausia, fallo ovárico prematuro (FOP), endometriosis, quistes ováricos (ovario poliquístico), fibromas uterinos, vaginitis, vulvodinia.
  • Los temas relacionados con el embarazo, principalmente: presión arterial alta, diabetes gestacional, preeclampsia, pérdida del embarazo (aborto natural y nacimiento de un niño muerto), lactancia, depresión post-parto.
  • Cáncer: de ovario y de cuello uterino.

Entre las enfermedades comunes con una mayor incidencia en mujeres que en hombres destacan: salud del tracto urinario (incontinencia urinaria, cistitis/infecciones urinarias), trastornos del suelo pélvico, cáncer de mama, fibromialgia, osteoporosis, depresión, migraña, enfermedades autoinmunes.

A continuación vamos a tratar brevemente alguno de estos principales trastornos:

Migraña

Es una enfermedad que se caracteriza por dolores punzantes e intensos en la cabeza y más del 60% de las personas afectadas son mujeres. Si bien la causa del trastorno y de la diferente incidencia entre los géneros no está clara se cree que los factores hormonales (oscilaciones en los niveles de estrógenos) podrían jugar un papel muy importante.

Cistitis

También conocida como “infección de orina” esta enfermedad urológica afecta mucho más a las mujeres, debido a la anatomía de su sistema genitourinario. Al tener una uretra más corta, los patógenos pueden llegar más fácilmente a la vejiga y causar la infección. Los hombres tienen un conducto más largo y los patógenos no pueden colonizar la vejiga tan fácilmente. 

Osteoporosis

Es la pérdida paulatina de la masa ósea debido a que no se regenera con suficiente rapidez. Debido a ello los huesos se vuelven porosos y frágiles y son más propensos a romperse, incluso con pequeños golpes.

Afecta en mayor medida a las mujeres, siendo la posible causa la menor densidad ósea y musculatura. Además, presenta una incidencia más elevada tras la menopausia, hecho que estaría asociado a la disminución de los niveles de estrógeno.

Endometriosis

Es una enfermedad exclusiva de la mujer y ocurre cuando el endometrio (tejido que recubre el útero) crece en otras partes del cuerpo, principalmente en los ovarios, las trompas de Falopio y el tejido que recubre la pelvis. Este tejido se comporta igual que en su lugar de origen: se engrosa, se descompone y sangra con cada ciclo menstrual. La diferencia es que no puede salir del cuerpo y queda atrapado, pudiendo causar dolores intensos. A veces puede llevar a problemas de fertilidad.

Fibromialgia

La fibromialgia es un trastorno caracterizado por dolor musculoesquelético generalizado (que suele describirse como leve, molesto y constante) y que va acompañado de otros síntomas como: fatiga, problemas de sueño, dificultades cognitivas (falta de atención, concentración y memoria) y alteraciones en el estado de ánimo. La hipótesis que contemplan los investigadores es que esta enfermedad afecta el modo en que el cerebro y la médula espinal procesan las señales de dolor y de no dolor.

La fibromialgia afecta más a las mujeres y entre las posibles causas se barajan: el menor nivel de serotonina en el cerebro femenino (siete veces menos que en el masculino) y cambios bioquímicos en el cuerpo debidos a cambios hormonales.

Depresión

La depresión es un trastorno mental que se diagnostica más frecuentemente en mujeres que en hombres, aproximadamente el doble de veces. Las causas de la depresión son muy complejas e influyen tanto factores biológicos (genéticos) como factores sociales y las circunstancias y experiencias de la vida. En las mujeres se dan diferentes circunstancias en su vida que pueden aumentar el riesgo a padecer este trastorno:

  • Pubertad: no son tanto los cambios hormonales sino más bien cuestiones de sexualidad e identidad, conflictos familiares y aumento de la presión para lograr resultados (escuela, deportes u otras áreas de la vida)
  • Síndrome premenstrual: las mujeres que presentan síntomas graves tienen una mayor propensión a padecer depresiones. La causa se halla tanto en el aislamiento al cual se ven forzadas como en los  cambios cíclicos de determinadas hormonas que alteran la función de los neurotransmisores que controlan el humor, como la serotonina.
  • Embarazo: cambios hormonales, cambios de estilo de vida, incapacidad de tener hijos, abortos y otras circunstancias de esta fase en la vida de la mujer pueden aumentar el riesgo a sufrir depresión 
  • Depresión post-parto: si bien muchas mujeres sufren una fase de tristeza, enfado y mayor irritabilidad tras el parto, suele ser breve y no se extiende más allá de pocas semanas. Si los síntomas son graves y duraderos pueden indicar una depresión post-parto.
  • Perimenopausia y menopausia: en la fase previa a la menopausia (cuando ya empiezan a variar los niveles hormonales), durante e incluso después de la menopausia también puede aumentar el riesgo de depresión. Se asocia tanto a los cambios hormonales como a las molestias que aparecen durante este período.

Enfermedad inflamatoria pélvica

Es también una enfermedad exclusiva de las mujeres que consiste en la infección de los órganos reproductores femeninos. Se debe a que determinadas bacterias se propagan desde la vagina al útero, las trompas de Falopio o los ovarios. Los síntomas (dolor en la parte baja del abdomen y la pelvis, flujo vaginal anormal, sangrado uterino anormal, dolor durante las relaciones sexuales, dolor o dificultad al orinar) pueden pasar desapercibidos o manifestarse solo de forma muy sutil. No obstante, si no se detecta a tiempo puede desembocar en problemas de fertilidad o dolor pélvico crónico.

Enfermedades autoinmunes

El 80% de las personas que padecen enfermedades autoinmunes son mujeres. Las enfermedades autoinmunes pueden clasificarse en locales, cuando la respuesta inmune está dirigida contra un antígeno localizado en un órgano concreto (enfermedad de Adisson, tiroiditis de Hashimoto, diabetes mellitus insulinodependiente…) y sistémicas, cuando los anticuerpos se dirigen a antígenos no limitados a un solo órgano, siendo por tanto las afectaciones múltiples y simultáneas en distintas partes del cuerpo (artritis, nefritis, vasculitis, lupus eritematoso sistémico…). Todas ellas son por norma general enfermedades complejas, cuya aparición depende tanto de factores genéticos como medioambientales (alimentación, ejercicio físico, estrés…).

Los resultados de numerosos estudios de los últimos años sugieren que las mujeres podrían poseer un sistema inmunitario más activo, que en el caso de las enfermedades autoinmunes podría jugar en su contra. Así por ejemplo, se sabe que la testosterona reduce la cantidad de células B, las responsables de producir anticuerpos, que en el caso de las enfermedades autoinmunes van dirigidos contra el propio organismo.1 Las mujeres tienen una décima parte de testosterona que los hombres.

Cáncer de mama, ovario y cuello uterino

El cáncer de mama afecta mayoritariamente a las mujeres (solo un 1% de los casos son hombres) y es el tipo de neoplasia más frecuente en la mujer, con una incidencia de 27.000 casos nuevos en España y 2.000.000 en todo el mundo. Al igual que otros tipos de cáncer influyen tanto factores genéticos como medioambientales. En el caso concreto del cáncer de mama se cree que las hormonas sexuales femeninas juegan un papel muy importante, hecho que explicaría su mayor frecuencia entre mujeres.

El cáncer de ovario y el cáncer cuello uterino son exclusivos de la mujer. El cáncer de cuello uterino es el segundo tipo de cáncer más padecido por las mujeres. Casi todos los casos se deben al virus del papiloma humano (VPH). Por norma general, el sistema inmunitario evita que el virus haga daño. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de personas, el virus sobrevive durante años, contribuyendo a la proliferación maligna de algunas células del cuello uterino.

El embarazo y enfermedades relacionadas

El embarazo es un momento muy especial en la vida de una mujer que plantea muchas dudas y preguntas. Se producen toda una serie de cambios físicos normales que afectan al sistema inmunológico, digestivo o sanguíneo. Estos cambios son necesarios para el desarrollo del feto y a menudo van acompañados de leves molestias que no suelen ser motivo de preocupación. Sin embargo, en algunos casos, sí que se desarrollan enfermedades de mayor gravedad que deben tratarse a tiempo, pues de lo contrario pueden suponer un grave riesgo para la salud de la madre y el niño. Entre las más frecuentes encontramos: anemia por deficiencia de hierro, diabetes gestacional, hiperémesis gravídica, hipertensión arterial, preeclampsia, eclampsia y síndrome de HELLP.

La menopausia, una época en la que pueden aparecer enfermedades

En todo organismo es importante la interacción entre los diferentes sistemas para su buen funcionamiento. En el caso de las mujeres, hay diferentes etapas en las que la variación en el sistema hormonal (pubertad, menstruación, embarazo y menopausia) puede llevar a un desequilibrio que puede repercutir, especialmente, sobre la salud cardiovascular, metabólica y ósea. Entre los problemas que pueden aparecer durante o tras la menopausia cabe destacar: el síndrome metabólico, la osteoporosis, el síndrome del ojo seco, incontinencia urinaria, alteraciones de la piel, hipertensión y diabetes.

¿Cuáles son los factores que más afectan a la salud de la mujer?

Los factores que influyen en la salud de las mujeres son aquellos ya bien conocidos que afectan la salud de cualquier persona: la edad, los antecedentes médicos y familiares, el entorno y el estilo de vida. Es decir, aparte de los factores biológicos, influyen por lo tanto otros como: raza, lugar de nacimiento, sociedad, cultura…

La salud según el género: por qué hombres y mujeres enferman de forma diferente

Anteriormente hemos explicado en ocasiones las causas para algunas enfermedades concretas. A nivel general se puede decir que las diferencias entre mujeres y hombres empiezan a nivel cromosómico: las mujeres poseen dos cromosomas X en sus células, los hombres tienen un cromosoma X y otro Y. Este hecho conlleva una diferencia en los genes que posee cada uno y que acaba manifestándose, en interacción de los genes con el medio ambiente, a todos los niveles: fisiológico, anatómico, hormonal, metabólico, cardiovascular, inmunitario, psicológico… El cuerpo femenino contiene más grasa y menos músculo, el peso y tamaño de los órganos internos difieren, al igual que la densidad ósea. Todos estos factores, junto con las diferencias sociales y culturales (especialmente el estrés psicosocial específico de las mujeres), llevan a que el desarrollo, la manifestación, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades tenga que ser en ocasiones diferente.

Salud femenina: considerando las particularidades biológicas, sociales y culturales de la mujer

En la vida cotidiana, las mujeres tienen que afrontar muchos retos. Ya sea en el trabajo, en la familia o en la vida privada, las mujeres se enfrentan a menudo a grandes expectativas y asumen muchas funciones que les exigen mucha energía. Estos factores socioculturales, unidos a los factores biológicos, llevan a que las mujeres y los hombres no solo padezcan enfermedades diferentes, sino que también enfermen de forma distinta, sufran el dolor de otro modo y afronten la enfermedad de una manera diversa. El conocimiento de los riesgos y las enfermedades típicas de las mujeres puede contribuir en gran medida a proteger y reforzar la salud de la mujer.

Una dieta equilibrada, ejercicio físico regular y un sistema inmunitario fuerte son los mejores aliados para la buena salud en la mujer. En este sentido, la microinmunoterapia puede ser una herramienta valiosa al permitir actuar sobre un sistema inmune debilitado, sobre infecciones bacterianas y virales, además de modular la respuesta inflamatoria y el dolor.

Además, en cada una de las fases, especialmente durante el embarazo y la menopausia pueden adoptarse medidas para controlar, preservar y reforzar el buen funcionamiento del cuerpo.

Bibliografía

  1. Wilhelmson AS et al. Testosterone is an endogenous regulator of BAFF and splenic B cell number. Nat Commun. 2018 May 25;9(1):2067. doi: 10.1038/s41467-018-04408-0.

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