Muchos de vosotros habréis tenido verrugas en algún momento de vuestra vida y en la mayoría de los casos se trata de un crecimiento benigno en la piel. Aun así, todos los tipos de verrugas son feos e indeseables y, especialmente en verano, se manifiesta más su problema estético ya que las temperaturas cálidas invitan a ir ligeros de ropa, descalzos y buscar refresco en playas y piscinas.

Casi todos los tipos de verrugas están causados por la infección del virus del papiloma humano (VPH). Si bien estas verrugas pueden aparecer a cualquier edad, los niños se ven afectados con especial frecuencia, posiblemente debido a que su sistema inmunitario, todavía en desarrollo, está menos preparado para hacer frente a infecciones, entre ellas las del VPH.

En este post hablaremos sobre cuáles son las verrugas más habituales en niños, cómo prevenir su aparición y qué tratamiento nos puede ayudar a eliminarlas.

¿Cómo se originan las verrugas?

Como ya hemos indicado, la causa subyacente a la mayoría de verrugas es una infección con el virus del papiloma humano. El virus penetra en la capa superior de la piel a través de pequeñas lesiones cutáneas y estimula la multiplicación de las células. De este modo induce la creación de una córnea más gruesa, que luego sobresale como una verruga.

¿Qué tipos de verrugas existen?

Entre las verrugas más frecuentes en niños encontramos:

Verrugas comunes

Las verrugas comunes, como su nombre indica, son la forma más frecuente de verrugas. Se trata de nódulos cutáneos que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, con una mayor incidencia en manos y pies. Las que aparecen en los dedos, cerca del borde de la uña se conocen como verrugas periungueales.

Las verrugas comunes presentan un tamaño variable, las más pequeñas tienen las dimensiones de una cabeza de alfiler y las más grandes llegan a tener el volumen de un guisante. La superficie es lisa al inicio, pero se vuelve fisurada y córnea a medida que la verruga crece. También se produce un cambio de color a una tonalidad amarilla. Si bien pueden aparecer de forma forma aislada, se observan más a menudo en grupos.

Generalmente no causan dolor por presión ni picor.

Las verrugas comunes suelen estar causadas por los tipos 1, 2, 4 y 7 del VPH.

Verrugas filiformes

Son una forma especial de las verrugas comunes, con un tallo largo en forma de hilo. Aparecen generalmente en la cara (párpados, nariz, labios) y cuello. De vez en cuando pican y suponen en ocasiones un problema estético para las personas afectadas.

Verrugas plantares

A diferencia de las verrugas comunes, las verrugas plantares suelen crecer hacia adentro. Al estar situadas en la parte inferior del pie, el peso del cuerpo las empuja hacia el interior de la piel. Pueden llegar a ser dolorosas y molestar al pisar.

Los tipos de VPH 1, 2 y 4 son los principales causantes de las verrugas plantares.

Verrugas planas

Son lesiones amarillentas, ligeramente elevadas, de 2 a 4 milímetros de diámetro.

Suelen aparecer en la cara y en el dorso de las manos, aunque pueden aparecer también en otras partes del cuerpo. Son blandas y suaves al tacto.

Pueden picar y sobre todo los niños suelen rascarse las verrugas planas. Al hacer así pueden inducir que surjan nuevas verrugas planas a lo largo de la marca del rasguño porque los virus se propagan con las uñas.

Las verrugas planas suelen estar causadas por el VPH tipo 3.

Aparte de las verrugas causadas por el VPH, existen las conocidas como “verrugas falsas”. Estas alteraciones cutáneas no están causadas por el VPH y son las verrugas causadas por el molusco contagioso, las verrugas seniles (o queratosis seborreica) y los fibromas. S0lo aquellas causadas por el molusco contagioso son también frecuentes en niños.

¿Cómo se contagian las verrugas?

Los virus causantes de las verrugas se propagan por contacto directo con la piel. Bien directamente de persona a persona o bien indirectamente: compartir toallas, cremas, productos cosméticos u otros objetos personales. Entre la infección y la aparición de las primeras verrugas pueden pasar de cuatro semanas a ocho meses (periodo de incubación).

La piel húmeda, reblandecida o lesionada es más permeable a la infección vírica. Por lo tanto, el riesgo de infección es especialmente alto en las piscinas y en los vestuarios.

Una persona que tiene verrugas puede infectarse aún más (autoinoculación) al tocarse y rascarse las verrugas, debido a que los virus pueden extenderse por el cuerpo, a partes vecinas o más lejanas, donde también pueden asentarse.

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar verrugas?

Entre los factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de las verrugas encontramos: heridas en la piel, sudoración excesiva (hiperhidrosis), sistema inmunitario debilitado, trastorno circulatorio, tendencia a las alergias (atopia) o enfermedad atópica existente (como la neurodermatitis), conflictos emocionales y estrés.

¿Cómo podemos evitar la aparición de las verrugas en los niños?

Para evitar infecciones con el VPH y la aparición de verrugas conviene seguir algunos simples consejos:

  • Cuidar y tratar regularmente las zonas de piel seca y agrietada para reforzar la función de defensa de la piel. Por ejemplo, aplicar regularmente crema sobre la piel seca, especialmente en las manos.
  • Evitar caminar descalzo en piscinas, gimnasios, duchas públicas y habitaciones de hotel. Es mejor llevar calzado de baño limpio y antideslizante.
  • No compartir toallas, zapatos y calcetines con otras personas.
  • Secar cuidadosamente los espacios entre los dedos de las manos y de los pies después del baño.
  • Apoyar el sistema inmunológico del cuerpo con una dieta equilibrada y ejercicio regular al aire libre.
  • Garantizar una buena circulación sanguínea en manos y pies. Para ello es aconsejable el movimiento y baños alternos de agua fría y caliente.

Como hemos indicado anteriormente, otro problema es el de la autoinoculación o el autocontagio. Para evitar que se propaguen las verrugas a otras partes del cuerpo:

  • No morderse las uñas, ya que esta costumbre puede favorecer que las verrugas se extiendan a las puntas de los dedos y alrededor de las uñas.
  • No arrancarse las verrugas.
  • Evitar usar en las verrugas los mismos instrumentos de cuidado personal que para las partes no afectadas del cuerpo. Por ejemplo: lima de uñas, piedra pómez, alicate para uñas…
  • Si hay padrastros, deben cortarse cuidadosamente con unas tijeras afiladas. Nunca deben arrancarse estos restos de piel ya que de este modo se provocan pequeñas heridas a través de las cuales los virus pueden penetrar fácilmente en la piel.
  • Lavar las toallas y la ropa que estén en contacto directo con la verruga, al menos a 60 grados.

Para evitar contagiar a otras personas, aparte de no compartir toallas, ropa ni calzado y de evitar tocar las verrugas, también conviene cubrir las verrugas existentes con un esparadrapo impermeable antes de nadar.

¿Cómo se pueden eliminar o tratar las verrugas?

Si habéis tenido una verruga alguna vez, sabréis que son asintomáticas. En la mayoría de los casos no causan ninguna molestia, son inofensivas y tarde o temprano desaparecen por sí solas. No obstante, si sentís dolor o molestia desde el punto de vista estético (sentimientos de vergüenza), aconsejamos consultar a un médico para poder tratarla y eliminarla.

Los tratamientos disponibles para tratar las verrugas están enfocados a la destrucción de las células infectadas por el virus o al refuerzo del sistema inmunitario.

Los tratamientos más conocidos para eliminar las verrugas son: el tratamiento con ácido, la aplicación de frío (crioterapia), la “quema” con corriente eléctrica (electrocoagulación), el tratamiento con láser, la resección quirúrgica (cureta, cuchara afilada, bisturí, etc.), agentes citotóxicos, antivirales e inmunomoduladores.

También existen algunos remedios caseros contra las verrugas, como ciertas plantas medicinales (el látex de celidonia1, la leche del diente de león2 o la solución de la raíz de la mandrágora3) o el aceite de árbol de té con su poder antiviral4.

Pero además, la microinmunoterapia también puede contribuir a eliminar las verrugas ya que se trata de una inmunoterapia a bajas dosis dirigida a restaurar la función inmune para ayudar al cuerpo a trabajar en su óptimo natural y, en este caso, poder luchar contra la infección por VPH, reducir los tiempos de cicatrización de las verrugas y las posibles recidivas.

Esta terapia inmunomoduladora utiliza distintas moléculas de nuestro propio organismo como las citoquinas, en bajas o muy bajas dosis, con el objetivo de suprimir, bloquear, activar o regular la respuesta inmune. Las bajas dosis nos permiten respetar los procesos fisiológicos y garantizar que el tratamiento tenga una buena tolerabilidad, incluso en niños.

¿Es necesario acudir al médico en caso de verrugas?

Normalmente, las verrugas son inofensivas. La visita al médico con los niños solo es necesaria si causan dolor o si molestan (mucho) desde el punto de vista estético. No obstante, existen otras circunstancias en las que aconsejamos la visita al médico, como son:

  • El sangrado y/o la inflamación de una verruga.
  • Aparición de verrugas sobre otras enfermedades cutáneas existentes.
  • La aparición recurrente de las verrugas.

Conclusión

Las verrugas en niños son especialmente frecuentes debido a que su sistema inmunitario aún no está tan maduro como el de los adultos. En la mayoría de los casos se trata simplemente de alteraciones cutáneas y que, por norma general, desaparecen por sí solas tras unos meses o años sin tratamiento cuando el sistema inmunitario ha conseguido eliminar los virus causantes.

Si, a pesar de todo, existen razones para eliminar la verruga, como el dolor, la vergüenza extrema o las burlas de los compañeros, la microinmunoterapia puede ser de gran ayuda para su tratamiento.

Bibliografía

  1. Nawrot J, Wilk-Jędrusik M, Nawrot S, Nawrot K, Wilk B, Dawid-Pać R, Urbańska M, Micek I, Nowak G, Gornowicz-Porowska J. Milky Sap of Greater Celandine (Chelidonium majus L.) and Anti-Viral Properties. Int J Environ Res Public Health. 2020 Feb 27;17(5):1540. doi: 10.3390/ijerph17051540. PMID: 32120948; PMCID: PMC7084376
  2. González-Castejón M, Visioli F, Rodriguez-Casado A. Diverse biological activities of dandelion. Nutr Rev. 2012 Sep;70(9):534-47. doi: 10.1111/j.1753-4887.2012.00509.x. Epub 2012 Aug 17. PMID: 22946853
  3. WHO Global Essential Medicines. Podophyllum. [Consultado el 22.07.2021]. Disponible en: https://global.essentialmeds.org/dashboard/medicines/1522
  4. Millar BC, Moore JE. Successful topical treatment of hand warts in a paediatric patient with tea tree oil (Melaleuca alternifolia). Complement Ther Clin Pract. 2008 Nov;14(4):225-7. doi: 10.1016/j.ctcp.2008.05.003. Epub 2008 Jul 11. PMID: 18940708
  5. Revenga Arranz F, Paricio Rubioa JF. Las verrugas. Medicina Integral 2001 Mayo;37(9):395-403
  6. Verrugas plantares. Mayo Clinic. [Consultado el 22.07.2021]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/plantar-warts/symptoms-causes/syc-20352691
  7. Verrugas comunes. Mayo Clinic. [Consultado el 22.07.2021]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/common-warts/symptoms-causes/syc-20371125

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